Acompañamiento y confianza de los profesores, en Selectividad

Hoy nuestros alumnos de 2º de Bachillerato han afrontado la segunda jornada de las pruebas de acceso a la universidad (PAU). Como cada año, varios profesores del colegio se han acercado a la universidad de Biología de la UB para acompañarlos, animarlos antes de entrar a los exámenes, compartir impresiones al salir y, sobre todo, transmitirles calma y confianza en un momento especialmente intenso. Así lo muestran las fotografías con su tutora, Alicia Brunet y Jordi Casas como director, pero hoy sobre todo como profesor de Matemáticas del Bachillerato Científico y Tecnológico.

Aunque en Bachillerato se trabaja todo el currículo y el objetivo principal sigue siendo aprender y desarrollar competencias, en nuestro centro la Selectividad siempre está latente como una referencia hacia la que orientar metodologías, prácticas y estrategias de aprendizaje. Nuestro propósito es que, cuando llega el momento de los exámenes, los alumnos no sientan vértigo, sino que se encuentren ante un escenario que les resulta conocido, porque llevan mucho tiempo preparándose.

A lo largo del curso, a menudo los profesores les proponen trabajar con modelos de exámenes reales, revisan convocatorias de años anteriores y se acostumbran a enfrentarse a preguntas similares a las que encontrarán en la Selectividad. Una vez finalizados los exámenes finales y la graduación, realizaron un último sprint de preparación muy enfocado. Durante dos semanas, los alumnos han seguido un programa específico de entrenamiento orientado a la Selectividad. El objetivo ya no era tanto aprender contenidos nuevos como ganar seguridad, integrar conocimientos y practicar estrategias que les permitan demostrar ahora todo lo que saben.

En estas sesiones, los profesores han insistido también en aspectos que pueden marcar la diferencia estos días como son leer atentamente los enunciados, identificar las palabras clave, organizar las respuestas antes de escribir, revisar errores y comprender que, en ocasiones, la propia pregunta ofrece pistas para encontrar la solución. La comprensión lectora y fuerzas culturales como la gestión del tiempo que trabajamos en la escuela se convierten ahora en herramientas tan importantes como los propios conocimientos.